¿Cuál es tu esquina particular?
Todas las mañanas al ir a tomar un café con los compañeros de trabajo, nos cruzamos con el mismo hombre de color que en la esquina de la entrada de un supermercado pide unas monedas para sobrevivir.
Uno de los días en mi afán por remarcar la sinrazón de estar ahí día tras día, la sinrazón de no intentar hacer algo por cambiar o mejorar su situación. Comenté:
“Podría estar buscando un trabajo, podría estar tratando de formarse, de superarse. Podría tratar de salir de esa situación que lo tiene atrapado y sin un futuro aparentemente mejor.”
La respuesta de uno de mis compañeros fue:
«Y tú, ¿acaso no te encuentras también en tu esquina particular?”

