Pila de Petaca de 4,5 voltios de los 70`s

🔋 La chispa que lo encendió todo: ¿Cuál es el origen de tu pasión?

¿Te has parado a pensar alguna vez de dónde viene eso que tanto te apasiona? ✋ Sé sincero. En medio de la vorágine diaria, de los correos urgentes y las reuniones interminables, rara vez nos detenemos a mirar por el retrovisor para buscar nuestro «kilómetro cero».

Esta tarde, buscando un poco de pausa, me puse a meditar sobre la creatividad. Quería entender de dónde me viene esta vena tecnológica que me ha acompañado toda la vida. Y tirando del hilo de los recuerdos, la mente me llevó de viaje a los años 70.

Aterricé en el momento exacto en el que me regalaron un juego llamado Electro-L.

Electro L de AIRGAN - Juguete de los años 70
Electro L de AIRGAN – Juguete de los años 70
Interior Electro L de AIRGAN - Juguete de los años 70
Interior Electro L de AIRGAN – Juguete de los años 70

🔌 El poder de una pila de petaca

Si tienes mi edad, igual lo recuerdas. Para mi fue un juego fascinante con el que podías montar pequeños circuitos eléctricos. Un zumbador, unas cuantas bombillas, unos cables y el corazón del sistema: una mítica pila de petaca de 4,5 V, por supuesto NO incluida en el juego, jajaja.

Pila de Petaca de 4,5 voltios de los 70`s
Pila de Petaca de 4,5 voltios de los 70`s

Aquel juego lo cambió todo. Pasé de jugar a destripar viejos aparatos por casa. Sacaba sus componentes (la mayoría no tenía ni idea de lo que eran) e intentaba entender cómo encajaban las piezas de aquel rompecabezas tecnológico.

Y hoy me he dado cuenta que ese fue el germen. Esa curiosidad por conectar cables y hacer brillar una bombilla fue la chispa que me llevó a titularme en Ingeniería Industrial Eléctrica en el CPS en el 92, y la misma que me trajo hasta mi rol actual dirigiendo equipos de tecnología y sistemas.

🧠 Conectando los puntos (hacia atrás)

Hoy vivimos hiperconectados, infoxicados y obsesionados con la siguiente notificación o el próximo hito profesional. Sin embargo, a veces necesitamos volver a lo analógico, a «tocar» las cosas con las manos para entender los sistemas complejos.

En el fondo, mi pasión por el Visual Thinking nace del mismo sitio que mi pasión por el Electro-L: la necesidad de ver cómo se conectan los elementos, de simplificar lo complejo y de entender el flujo de la información (antes era la electricidad, ahora son las ideas).

Conectando mis puntos
Conectando mis puntos

Los estoicos nos recuerdan que no podemos controlar el futuro, pero sí podemos conocernos a nosotros mismos entendiendo nuestro pasado. Saber de dónde venimos nos da perspectiva y resiliencia para afrontar el ruido del presente.

🚀 Tu turno

Todos tenemos un «Electro-L» en nuestra historia. Un libro, un mentor, un viaje, un juguete… Un momento exacto en el que el cerebro hizo clic y plantó la semilla de lo que eres hoy.

¿Cuál fue la chispa que encendió tu pasión profesional? ¿Recuerdas ese momento «kilómetro cero»?

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¡Y recuerda, Don’t Give up!

Categoría:
creatividad, estoicismo, innovación, Marca Personal, Reflexiones, Storytelling, Visual Thinking
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¡Únete a la conversación! 2 Comentarios

  1. Avatar de Desconocido

    ¡El Electro-L, qué maravilla! La de horas que le echamos en casa. Se lo trajeron los Reyes Magos a uno de mis hermanos. En esa época en la que las pilas de petaca lo hacían casi todo, las niñas debíamos conformarnos con muñecas y sus accesorios, pero ellos compartían conmigo sus pistolas de plástico fluorescente, sus Geyperman, los soldaditos minúsculos y… y paro que me emociono. Así aprendí yo que el ser humano está hecho de cables, alguno con toma de tierra incluida, y que, de vez en cuando, se nos acaban las pilas. Como ves, cada uno lo lleva a su terreno. Gracias por este maravilloso recuerdo. O chispa.

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    • Avatar de Desconocido

      Increíble!!! Muchas gracias por compartir tus recuerdos y te confieso que se parecen muy mucho a los míos. A veces pienso que es una lástima que no tuviéramos como ahora la posibilidad de hacer una foto para recordarlos más intensamente, ya que como bien decía el replicante de Blade Runner “Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.“ una lástima o una suerte que nuestra vida sea tan efímera. Así que a disfrutarla al máximo. Un abrazo amiga

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