
🚀 La tecnología nunca es estática
La tecnología nunca es estática. Como líderes, rara vez partimos de un lienzo en blanco, y venimos arrastrando nuestros sistemas Legacy. Ese es nuestro día a día gestionar el cambio constante en el que estamos envueltos, un cambio que cada vez es más acelerado. De hecho, pasamos la mitad de nuestro tiempo explicando migraciones y transformaciones. Ya sea que estemos enfrentando una transición compleja para asegurar dispositivos móviles en un modelo BYOD o adaptando nuestros sistemas a las exigentes normativas de ciberseguridad, el reto de comunicación consume un tiempo que casi nunca tenemos, pero que hemos de sacar de donde podamos.
Cuando intentamos explicar estos saltos tecnológicos con hojas de cálculo o documentos de texto interminables, generamos muda (desperdicio) en forma de confusión, malas interpretaciones, resistencia al cambio y horas de reuniones improductivas que parecen reproducirse como roedores. Ante la incertidumbre de una migración, la mente humana necesita anclajes visuales.
🔮 Visualizar la transición
Aquí es donde debería de entrar el mapa visual de transición. Necesitamos mapear tanto el estado actual (AS-IS) sin paños calientes y como el estado futuro (TO-BE) con ambición realista. El objetivo fundamental de este enfoque no es solo documentar, sino visualizar claramente la «brecha» y el puente que debemos construir para llegar allí sin romper el sistema en la transición, dado que nuestro sistema deberá de seguir funcionando.
Al dibujar ambas orillas (el presente y el futuro) en un mismo esquema, reducimos la ansiedad del equipo. Les mostramos que entendemos perfectamente de dónde venimos (nuestro Legacy) y que tenemos un plan claro y estructurado para cruzar hacia la nueva infraestructura. Es un ejercicio de puro liderazgo visual y de filosofía práctica: aceptamos con calma la realidad de nuestro sistema actual, mientras trabajamos estratégicamente en lo que sí está bajo nuestro control para edificar el futuro.
Parece fácil una vez desgranado, pero en el día a día no se trata de una transición sencilla ya que no solo jugamos con nuestros recursos, y todo se enmarca en una cultura que quizás no encaja con esta filosofía, aún así merece la pena intentarlo.
¿Alguna vez te has planteado el cambio con esta perspectiva?
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