Reto Estoico-Visual

Revisión Continua: Visualiza tus logros y aprende sobre la marcha

Comenzamos el reto Estoico-Visual definiendo un propósito alineado con nuestros valores, trazamos metas y micro-hábitos, creamos calendarios visuales, aprendimos juntos como vencer obstáculos con resiliencia, ajustamos expectativas con templanza y tomamos control de nuestra motivación mediante gráficos sencillos. Ahora, llegamos al último paso en este Reto Estoico-Visual: establecer un hábito de revisión continua que nos permita aprender, refinar y crecer con el tiempo.

La filosofía estoica nos enseña que la excelencia no se logra con un gran acto puntual, sino con un ejercicio diario de reflexión, ajuste y mejora. Desde el Visual Thinking, podemos traducir este hábito en herramientas sencillas que nos ayuden a registrar nuestros logros, entender los avances y celebrar las pequeñas victorias que, a la larga, marcan la diferencia. Y para esto que mejor que un Bullet Journal.

🏛️ La revisión continua: un pilar estoico

Los estoicos practicaban la reflexión diaria. Al final del día o en momentos concretos, se preguntaban: “¿En qué he mejorado hoy? ¿Cómo he vivido de acuerdo a mis valores? ¿Qué podría haber hecho mejor?”
Esa introspección no era para juzgarse con dureza, sino para aprender. Y ese es el recordatorio que tenemos que tener presente ya que cada día es una oportunidad de crecimiento personal. La realidad es que el camino hacia nuestras metas no es la línea recta, es un sinuoso camino de aprendizaje continuo.

✍🏽 Herramientas visuales para registrar logros

Para aplicar esta reflexión a nuestro plan anual, podemos seguir utilizando el Visual Thinking para crear registros visuales de los avances:

  • Diario Visual: Dedica un cuaderno “Bullet journal” a dibujar, cada día o cada semana, los registros que represente logros o experiencias significativas. Con el tiempo, dispondrás de un registro que contará la historia de nuestros progresos.
  • Tableros de Logros Mensuales: Al final de cada mes, podemos crear un sencillo tablero visual con recuadros que destaquen nuestros hitos. Por ejemplo, un recuadro para un hábito consolidado, otro para una meta alcanzada, uno para un error del que has aprendido y otro para algo inesperado que resultó positivo. Verás el mes en perspectiva y podrás decidir qué ajustar en el siguiente.

Todas estas páginas de notas se pueden integrar precisamente en lo que denominamos un Bullet Journal.

BUJO - Bullet Journal
BUJO – Bullet Journal

🥳 Celebrar pequeñas victorias

La vida no consiste solo en grandes metas cumplidas. La mayoría de los días estarán marcados por pequeños avances, como haber mantenido un hábito difícil o haber gestionado bien una situación compleja. Celebrar estas pequeñas victorias es fundamental para mantener la motivación a largo plazo:

  • Marcar con un color especial el día en que, pese a la pereza, hicimos esos 5 minutos de ejercicio.
  • Añadir una pequeña pegatina o un símbolo alegre al completar una semana sin saltarnos un hábito clave.
  • Destacar con una estrellita el logro de leer un artículo que nos enseño algo importante.

Estos detalles visuales alimentan el ánimo en los momentos de duda, recordándonos que un año no se construye de la nada, sino sobre muchos pequeños esfuerzos que sí hemos acumulado con el tiempo.

⭐️ Aprender sobre la marcha y ajusta la estrategia

La revisión continua no se limita a celebrar. También implica ajustar lo que sea necesario:

  • Si notamos que un hábito no ha funcionado, debemos buscar una razón: ¿Era demasiado exigente? ¿No estaba alineado con tus valores? Ajusta su frecuencia, su intensidad o cámbialo por otro hábito más significativo.
  • Si el progreso hacia una meta está estancado, tenemos que preguntarnos si necesitamos una estrategia diferente. Tal vez dividir la meta en pasos aún más pequeños, cambiar la herramienta visual o pedir ayuda a alguien.
  • Esta constante revisión evita que quedemos atrapados en un plan inamovible. La flexibilidad forma parte de la sabiduría estoica, ya que el sabio se adapta a las circunstancias sin perder su esencia.

🔄 Un ciclo virtuoso: reflexión, acción, mejora

Al incorporar la revisión continua, convertimos la planificación anual en un sistema vivo:

  • Reflexionamos sobre el día o el mes que pasó.
  • Tomamos acciones concretas para mejorar.
  • Observamos el efecto de esos cambios y volvemos a reflexionar.

Este ciclo virtuoso es la esencia de la mejora continua. Y con el Visual Thinking, lo podemos ver reflejado en todas las páginas de nuestras diferentes herramientas visuales: cada mes es un lienzo de logros, ajustes, aprendizajes y celebraciones.

Ciclo Virtuoso
Ciclo Virtuoso

💡 En conclusión

La revisión continua es el broche final del Reto Estoico-Visual. Gracias a ella, no solo nos quedamos con un plan bonito en el papel, sino que desarrollamos el hábito de aprender de cada paso. La filosofía estoica nos ofrece la sabiduría de la reflexión serena, y el Visual Thinking nos proporciona las herramientas gráficas para hacer visible nuestro crecimiento, nuestros desafíos superados y los ajustes necesarios en el camino.

Si me has leído hasta aquí, espero haber conseguido mostrarte una metodología completa para enfrentar este próximo año en el que estamos a punto de entrar: valores claros, metas alineadas, micro-hábitos, resiliencia ante los fracasos, ajuste de expectativas, monitoreo del progreso y revisión continua. 

Este nuevo año, puedes construir tu mundo con una mente estoica, un cuaderno lleno de ilustraciones inspiradoras y la certeza de que cada día es una oportunidad para avanzar con templanza y consciencia. ¡Feliz recorrido! 

¡Feliz año Nuevo! Te deseo todo lo mejor 

Feliz 2025
Feliz 2025
Reto Estoico-Visual

Ajusta expectativas y controlar tu motivación con gráficos visuales

Por el momento, en el reto estoico-visual, hemos construido una base sólida: un propósito claro, metas alineadas con nuestros valores, micro-hábitos realistas, un calendario visual y una lista de deseos inspiradora. En este recorrido, hemos hablado de resiliencia y de aprender a manejar los obstáculos. Ahora llega el momento de afinar nuestro plan con una perspectiva estoica clave: la templanza. Esta virtud nos invita a mantener el equilibrio, a no dejarnos llevar por el exceso de metas, presiones o expectativas irreales.

Al mismo tiempo, usaremos el Visual Thinking para crear representaciones gráficas sencillas que nos ayudaran a entender el estado de nuestro progreso, a visualizar que nivel de motivación tenemos y a hacer los ajustes necesarios antes de quemarnos o perder el rumbo.

⚖️ La importancia del equilibrio y la templanza

En la filosofía estoica, la templanza es la moderación sabia, la capacidad de no sobrecargarnos ni dejarnos llevar por el impulso de quererlo hacer todo al mismo tiempo. ¿De qué sirve fijarse múltiples metas simultáneamente si no somos capaces de cumplir con ninguna? Mejor partir con pocas metas claras, sostenerlas en el tiempo y, solo cuando estemos listos, añadir mayor complejidad.

Con esto en mente, es el momento de volver a revisar el mapa de metas, el calendario, los micro-hábitos y lista de deseos. Y pregúntate:

  • ¿Estoy intentando abarcar demasiado en un plazo demasiado corto?
  • ¿Siento presión constante y agotamiento, o disfruto el proceso?
  • ¿Puedo reducir el ritmo, o ajustar la carga de hábitos, sin perder el sentido general?

La templanza estoica sugiere que el éxito radica más en la constancia serena que en la intensidad desbordante.

Preguntas en busca del equilibrio
Preguntas en busca del equilibrio

📈📊 Gráficos de motivación y progreso: un termómetro visual 🌡️

Una forma de saber cómo vamos es creando gráficos visuales simples. Estos gráficos funcionan como un “cuadro de control” que nos permite ver, de un vistazo, cómo avanza nuestro año, o el plazo que nos marquemos. Suponiendo un plan anual, veamos varios ejemplos:

  • Barras de Progreso: Por cada meta anual, dibuja una barra que represente el total a lograr. Por ejemplo, si nuestra meta es leer 12 libros al año, la barra se divide en 12 pedazos. Cada vez que terminemos un libro, coloreamos un pedazo. Ver la barra llenándose gradualmente genera una sensación muy satisfactoria de avance.
  • Tablas de Hábitos: Recuerdas la Plantilla Mensual de seguimiento de hábitos, pues en nuestro “cuadro de control” podemos añadir el seguimiento mensual de los hábitos clave, los que realmente consideramos que marcan la diferencia.
  • Líneas de Evolución: Cuando queremos hacer el seguimiento de una variable cuantitativa, como podría ser nuestro peso, podemos representarlo con un gráfico de líneas mensual.
  • Íconos de Estado de Ánimo o Energía: Reservar un espacio para anotar cómo nos sentimos con respecto a nuestro progreso, o cualquier otro ámbito que considerémoste relevante es un indicador muy interesante. Podemos usar caritas simples (sonrisa, neutra, fruncida) o colores (verde para alta motivación, amarillo para estado neutro, rojo para alerta) para indicar el estado de motivación semanal. Si durante varias semanas estamos en “rojo”, tendremos una alerta clara que nos indica que algo no va bien y debemos de realizar ajustes.

Una plantilla sencilla en la que se podrían integrar varios ámbitos de nuestra vida podría ser la siguiente (Pulsando sobre la imagen la podrás descargar en formato pdf):

Plantilla de seguimiento anual
Plantilla de seguimiento anual

🤔 Detectar patrones y tomar acción

Estos gráficos no son un fin en sí mismos, sino herramientas de autoconocimiento. Con ellos, podemos identificar patrones:

  • Si vemos que uno de nuestros micro-hábitos clave no se cumple muy a menudo, quizá sea hora de replantear ese micro-hábito ¿Es muy exigente? ¿Nos importa lo suficiente?
  • Si detectamos que tenemos una motivación baja en ciertas épocas (por ejemplo, en vacaciones), ppodemos ajustar las metas durante esos días.
  • Si la barra de progreso de una meta se queda estancada por mucho tiempo, tal vez tenemos que revisar ese objetivo y preguntarnos si sigue siendo relevante o si necesitamos un nuevo enfoque.

Esto es aplicar la templanza: en lugar de forzarnos a seguir un plan inamovible, tenemos que usar la información visual para equilibrar y adaptar. Veamos un ejemplo simulado utilizando la plantilla que te proporciono en este post.

Plantilla de seguimiento anual - ejemplo
Plantilla de seguimiento anual – ejemplo

Se trataría del ejemplo simulado del Seguimiento del 2024 en un punto intermedio del año, en el que hemos definido una serie de indicadores para tres ámbitos de nuestra vida: Personal/Familiar, Marca Personal y Trabajo. La reflexión y el análisis de estos datos nos muestran claramente puntos de acción que deberíamos de plantearnos:

  • En el ámbito Personal/Familiar podemos ver que el objetivo de perdida de peso esta fracasando, y que no estoy realizando mis ejercicios de meditación. Esto me debería de mover a tomar ciertas medidas, y claramente vemos que no vamos por el buen camino.
  • En el ámbito de Marca Personal, parece que las cosas van mejor, aunque no estoy cumpliendo con mis objetivos de estudio por lo que tendré que tomar medidas.
  • En el ámbito de trabajo esta claro que el seguimiento de colaboradores es una tarea urgente a realizar ya que no se ha cumplido en los últimos meses.

🥳 Celebrar los avances (y saber cuándo soltar)

Los gráficos no solo sirven para señalar problemas, también son una forma de celebrar logros. Cada barra que se llena un poco más, cada día marcado en tu tabla de hábitos, es una pequeña victoria visual. Estas pequeñas satisfacciones alimentan la motivación, recordándonos que cada paso cuenta.

Por otro lado, si al controlar el progreso notamos que una meta ya no nos motiva, reflexiona estoicamente: las metas cambian, las personas evolucionan. Ajustar expectativas no es renunciar por debilidad, sino por sabiduría. No se trata de abandonar todo a la primera dificultad, sino de distinguir entre obstáculos a superar y metas que han perdido su sentido.

🏗️ Un sistema en constante adaptación

La virtud estoica de la templanza y el poder del Visual Thinking se combinan para crear un sistema flexible. No es un plan rígido diseñado a principios de año que se cumple a rajatabla, sino un proceso vivo. Nuestros gráficos de progreso, las tablas de hábitos y los iconos de motivación nos dan información valiosa, y con una mirada estoica, usamos esa información para mantener un balance saludable entre esfuerzo y bienestar.

💡 En resumen

Ajustar expectativas no es fracasar: es madurar en el proceso. Usar herramientas visuales para monitorear nuestra motivación y avances nos brinda datos claros para tomar mejores decisiones manteniendo la serenidad y el equilibrio a medida que avanzamos hacia nuestras metas.

En el próximo y último post del reto Estoico-Visual, te hablaré sobre la revisión continua y cómo visualizar los logros. 

Si te interesa … ¡Permanece atento!

Reto Estoico-Visual

Cultiva resiliencia y representa tus sueños en una lista visual

En lo que llevamos de reto hemos encontrado un propósito, definido nuestras metas, creado micro-hábitos y organizado un calendario visual para un periodo de tiempo. Sin embargo, toda planificación, por sólida que nos parezca, se enfrentará más pronto que tarde a desafíos y problemas. ¿Qué ocurre cuando las cosas no nos salen como habíamos planeado? Es en estos momentos cuando el estoicismo nos ayuda con mayor fuerza, ayudándonos a recordar que la verdadera fortaleza no es la ausencia de dificultades y problemas, sino la capacidad de adaptarnos y seguir adelante.

La resiliencia estoica implica aceptar que el fracaso es parte natural del camino. No se trata de rendirnos, sino de aprender, ajustar y retomar con más sabiduría. Si a esto le sumamos el poder del Visual Thinking, podemos crear una “lista de deseos visual”, una lista que nos ayude a mantener la motivación, a soñar sin limitaciones y a recordar que aunque no podamos cumplir todas nuestras metas al pie de la letra no pasa nada por ello.

🙅🏼‍♂️ La resiliencia estoica ante el fracaso

Si aplicamos la filosofía estoica, encontramos que el fracaso es una oportunidad para cultivar la virtud. Ante un problema, en lugar de ver un muro infranqueable, podemos ver una escalera para aprender y mejorar. La resiliencia no es cabezonería, sino la capacidad de volver el equilibrio:

  • Acepta lo que no controlas: Si tus planes fallan por circunstancias externas, reconoce que no depende de ti. Ajusta lo que sí esté en tu mano y sigue adelante.
  • Aprende de los errores: Si el fracaso proviene de tu propia estrategia, evalúa qué salió mal. ¿El hábito era demasiado ambicioso? ¿La meta estaba poco clara? Una vez identificado el problema, adáptalo.
  • Agradece el proceso: Cada error es un maestro que te acerca a una versión más sólida de ti mismo. Practicar la resiliencia te permite no tomar las dificultades como tragedias personales, sino como parte del crecimiento.
Resiliencia ante el fracaso
Resiliencia ante el fracaso

🤷‍♀️ El valor de no cumplirlo todo

En la actualidad, el no cumplir una meta se ve como un fracaso. La perspectiva estoica nos invita a cambiar esta visión. Que no alcancemos cada uno de nuestros sueños o deseos no disminuye su valor. Estos sueños son faros, señales en el camino, inspiraciones que alimentan nuestro espíritu.

  • Flexibilidad ante lo incierto: Al avanzar en el año, puede que algunos deseos pierdan relevancia y otros nuevos surjan. Está bien ajustar.
  • Disfrutar el trayecto: A veces, al perseguir un sueño, descubres otros aprendizajes, conoces personas clave o adquieres nuevas habilidades. Incluso sin cumplir el objetivo al 100%, crecemos por el camino.
  • Foco en lo esencial: La resiliencia estoica implica no obsesionarse con la perfección. Lo importante es el esfuerzo sostenido, la integridad, el crecimiento personal y el aprendizaje.

⭐️ La lista de deseos visual: manteniendo vivo el fuego interno

Además del mapa de metas y el calendario visual, incorporar una lista de deseos visual nos ayudará a:

  • Recordar por qué empezamos.
  • Mantener la motivación cuando los obstáculos se presenten.
  • Tener presente que la vida es también lo que soñamos, no solo lo que conseguimos al 100%.

¿Cómo podemos crearla?

  • Toma una hoja o un espacio en tu cuaderno de planificación.
  • Dibújala como una nube de ideas, un árbol con hojas en forma de deseos, o utiliza la plantilla que te proporciono en este post. En la plantilla encontraras huecos en «blanco» para tus diferentes ideas y deseos.
  • En cada hueco, dibuja o escribe uno de tus deseos o sueños, sin importar si es 100% realizable por ahora. Pueden ser aspiraciones profesionales, viajes que te gustaría hacer, habilidades que te gustaría dominar, incluso sueños más grandes y a largo plazo.
Plantilla de lista de deseos
Plantilla de lista de deseos (Pulsa sobre la imagen para descargarla en formato pdf)

🔌 Conectar la resiliencia con la lista de deseos

Cuando te encuentres con dificultades, esas semanas en las que el tiempo no alcanza, cuando la motivación decae o cuando un proyecto se estanca, vuelve a tu lista de deseos visual. Observa lo que te inspira. Esa conexión te recordará que tu esfuerzo no se limita a una sola meta, sino que forma parte de un plan más amplio de aspiraciones. Una idea es imprimir la plantilla que te comparto en formato A3 y tenerla siempre en un lugar visible.

Ante un obstáculo, puedes pensar: “Aunque este mes no logré avanzar en mi nuevo hábito de lectura, tengo el recordatorio de que quiero aprender un nuevo idioma. Quizá puedo flexibilizar mi hábito de lectura para incluir material en ese nuevo idioma, conectando ambos deseos y adaptándome a la situación”.

Este tipo de reflexiones surgen cuando ves tus metas y deseos representados gráficamente, recordándote que la planificación no es rígida, sino adaptable, y que la resiliencia es una actitud ante la vida, no un resultado puntual.

💡 En resumen

La resiliencia estoica nos enseña a persistir con serenidad ante las dificultades mientras que el Visual Thinking nos proporciona las herramientas para mantener vivos nuestros deseos en un formato creativo e inspirador. Al crear una lista de deseos visual, no solo cultivas la motivación y el entusiasmo, sino que también aceptas que la vida no es un check-list de cumplimiento total, sino un proceso de descubrimiento y adaptación constante.

En el próximo post, te compartiré cómo ajustar expectativas, crear gráficos de motivación y progreso para mantener la claridad y el equilibrio a medida que avanzamos en nuestro plan anual. La resiliencia y la inspiración visual te acompañarán en el camino. 

Si te interesa … ¡Permanece atento!

Reto Estoico-Visual

Micro-hábitos y Calendarios Visuales: Tu Ruta hacia la Constancia

En el post anterior, te conté que el primer paso consiste en definir nuestro propósito. Un propósito claro que acompañamos de un mapa de metas alineadas con nuestros valores fundamentales. El segundo paso de nuestro Reto Estoico-Visual pasa por aterrizar  esa visión global en un terreno práctico que deberemos de aplicar en el día a día.
El estoicismo nos enseña a centrarnos en lo que podemos controlar, a ser constantes y resilientes frente a las dificultades. Para aplicar esta idea en la planificación de tu año, no basta con tener grandes objetivos. Necesitamos descomponerlos en acciones concretas, simples y sostenibles en el tiempo. Es decir, en micro-hábitos.

💬 ¿Por qué micro-hábitos?

Lo normal es que al principio la motivación sea alta, pero mantenerla a largo plazo es bastante difícil. Cuando establecemos metas demasiado grandes, podemos sentirnos frustrados si no vemos resultados rápidos. Aquí es donde entran los micro-hábitos, que podrían definirse como pequeñas acciones diarias o semanales, tan pequeñas que prácticamente no requieren de una gran fuerza de voluntad. Por ejemplo:

  • En lugar de “correr 5 km al día” de la nada, empezar con “correr 5 minutos” 3 veces a la semana.
  • En lugar de “leer 2 libros al mes”, comprometerte a «leer 5 páginas diarias«.

Estas pequeñas acciones nos crean el hábito de cumplir con la tarea, lo que a su vez fortalece nuestra constancia. Con el tiempo, podremos aumentar la intensidad y la duración de esos micro-hábitos y convertirlos en hábitos bien consolidados.

⭐️ Estoicismo: Control, Resiliencia y Ajuste

Cuando asumimos una mentalidad estoica nos enfocaban en lo que depende de nosotros. Y los micro-hábitos están completamente bajo nuestro control. Cumplir con esos 5 minutos de ejercicio o esas 5 páginas de lectura es sencillo y no depende del clima, del humor o de factores externos complejos. Así, fortalecemos nuestra resiliencia: incluso en un día difícil, aún tenemos la posibilidad de cumplir con nuestro micro-hábito, y simultáneamente reforzamos la confianza en nuestra propia disciplina.

Además, la filosofía estoica nos ayuda a aceptar la realidad y adaptarnos a los cambios. Si un micro-hábito resulta demasiado fácil, se puede ajustar para aumentar el desafío. Si resulta difícil, se puede reducir. La clave está en mantener la continuidad, no en dar saltos desproporcionados. Actúa de forma constante y consistente como la tortuga y evita tomar la actitud de la liebre.

El progreso es mejora continua, no un salto repentino
El progreso es mejora continua, no un salto repentino

🗓️ Crear tu calendario de seguimiento visual: del mapa al plan de acción

Ya tienes un mapa de metas que te muestran la visión, pero lo que no se mide no se hace y necesitamos tener una guía que nos muestre si estamos trabajando en el sentido correcto. Así que, al estilo de los OKRs vamos a definir unos resultados clave en forma de micro-hábitos y que nos permiten disponer de garantías suficientes para asegurarnos de que vamos en el camino correcto hacia nuestros objetivos.  ¿Cómo hacemos esto? Efectivamente!!!, con el calendario de seguimiento visual:

  • Herramienta: Un calendario grande, una pizarra mensual, una hoja dividida en meses o una plantilla (como la que te dejo en este post). Puede ser un simple diagrama con 12 casillas, cada una representando un mes, o una línea del tiempo marcada con hitos, lo importante es que lo uses y te funcione, y sobre todo que sea algo tangible.
  • Coloca tus micro-hábitos: Estarán relacionados con tus objetivos. Si usas mi plantilla anota el mes en el centro y distribuye tus micro-hábitos en diarios, semanales y mensuales. También he dejado un hueco para notas importantes, y para fechas o citas programadas para ese mes.
  • Ejemplo de micro-hábitos:  Si nuestra meta es mejorar en un idioma, podrías comenzar con el micro-hábito de “estudiar 10 minutos diarios de vocabulario”, “ver una película en ese idioma una vez por semana”, y “contratar un profesor particular para hablar en ese idioma una vez al mes”
  • Señalización visual: Usa colores o símbolos para indicar en qué meses inicias un nuevo micro-hábito o intensificas uno ya existente. Por ejemplo, un círculo verde para el primer micro-hábito, un triángulo rojo para el segundo, y así sucesivamente. De esta manera, cuando mires tu cronograma, sabrás exactamente qué estás practicando en cada momento.
Plantilla Mensual de seguimiento de hábitos
Plantilla Mensual de seguimiento de hábitos

Nota: Si quieres descargar la plantilla en formato PDF pulsa sobre la imagen.

🗓️ Visualizar la progresión mes a mes

La ventaja del calendario visual es que nos permite ver el panorama completo, pero también nos centra en lo inmediato. Cuando vayan pasando los meses, podremos ir ajustando los micro-hábitos que nos funcionan y los que no. Por ejemplo, podemos marcar con un símbolo especial el cumplimiento constante de un hábito, o ajustar las expectativas si algo no nos ha funcionado.

Esta representación visual hace que nuestro compromiso no sea algo abstracto. Lo vemos mes a mes, semana a semana, y sabemos lo qué debemos hacer. Así, cada pequeña acción cobra sentido dentro de nuestro plan principal.

⚡️ Flexible, no rígido

La filosofía estoica nos recuerda que la flexibilidad es tan importante como la constancia y la perseverancia. Si en algún mes las circunstancias cambian, debemos hacer los ajustes necesarios. Tal vez necesitemos reducir momentáneamente un micro-hábito o posponer la adición de uno nuevo. El objetivo es avanzar de forma sostenible y no quemarnos ante los primeros reveses.

La visualización del calendario también nos ayuda a identificar periodos difíciles (vacaciones, picos de trabajo, o eventos complejos) y preparar soluciones alternativas. Con esta anticipación, practicamos la prudencia y la planificación, virtudes estoicas de cara a los desafíos.

💡 En resumen

Los micro-hábitos son el puente entre nuestro gran mapa de metas y la acción diaria que hace realidad nuestros propósitos. Con un calendario de seguimiento visual que nos muestre nuestra actividad a vista de pájaro, tendremos la ruta clara, sabremos cuándo introducir cada hábito y podremos medir nuestro progreso sin perder de vista nuestros objetivos principales.

Este es un nuevo paso del Reto Estoico-Visual: primero definimos nuestro propósito, ahora sabes cómo traducirlo en pequeñas acciones concretas (micro-hábitos) y ya dispones de un plan de seguimiento visualmente atractivo.

En el próximo post, trataré la resiliencia ante los fracasos iniciales y cómo mantener la motivación usando listas visuales que nos ayuden a recordar por qué empezamos este camino. 

Si te interesa … ¡Permanece atento!

Reto Estoico-Visual

Define tu propósito y crea tu mapa de metas

En mi anterior post os presente el Reto Estoico-Visual, una forma de planificar el nuevo año combinando la fortaleza interior que nos ofrece la filosofía estoica con la claridad gráfica y motivadora del Visual Thinking. En este post os presento el primer paso: Es decir, empezar por el principio, por aquello que da sentido y dirección a todo lo demás: tu propósito.

Para los estoicos, la vida bien vivida se basa en identificar y seguir aquello que realmente importa, aquello alineado con nuestros valores internos, en lugar de dejarnos llevar por metas superficiales o influencias externas. Por otro lado, el Visual Thinking nos aporta herramientas poderosas para plasmar y visualizar esas metas de manera que podamos verlas de un solo vistazo, reconocer relaciones entre ellas y mantenerlas presentes en todo momento. Me estoy refiriendo a los Mapas Mentales, y concretamente en este caso será un Mapa Mental de Metas.

Encuentra tu propósito: alineación con tus valores

Antes de hablar de metas concretas, detente un momento y reflexiona sobre las siguientes preguntas:

  • ¿Qué valores fundamentales dan sentido a tu vida? (Por ejemplo: integridad, crecimiento personal, salud, servicio a los demás, creatividad, resiliencia)
  • ¿Qué áreas de tu vida requieren mayor atención y cuidado? (Familia, carrera, salud física y mental, educación, proyectos creativos, contribución social, etc.)
  • Imagínate a ti mismo dentro de un año, mirando hacia atrás: ¿De qué logros o aprendizajes te sentirías más orgulloso, sin considerar los logros externos?

Tomate el tiempo que necesites para responder estas preguntas para así conectar las metas que te propongas con lo que realmente te importa. Este es el punto de partida estoico: alinear tus objetivos con tus valores te hará más resiliente ante las dificultades, y te permitirá no depender ni de circunstancias externas, ni de otras personas.

¿Qué valores rigen tu vida?
¿Qué valores rigen tu vida?

⭐️ Escoge objetivos con sentido, no metas superficiales

A partir de tus valores, identifica de 3 a 5 objetivos clave para el próximo año. Estas metas deben reflejar quién eres y quién aspiras a ser. A partir de esos valores es desde donde debes de definir tu propósito.

Veamos unos cuantos ejemplos:

  • Si valoras la salud y la energía. Tus objetivos podrían ser: mejorar tu alimentación, implementar una rutina de ejercicio o aprender técnicas de manejo del estrés. Y una posible definición de tu propósito sería la siguiente: «Mi propósito es vivir una vida plena y saludable, dedicándome a mejorar mi bienestar físico y mental a través de hábitos saludables y ejercicio regular. Amo cuidar de mi salud y compartir mis conocimientos con otros, ayudándoles a alcanzar sus propios objetivos de bienestar. Soy bueno en motivar y guiar a las personas en su camino hacia una vida más saludable, y puedo convertir esta pasión en una profesión como entrenador personal o coach de bienestar, contribuyendo así a una sociedad más sana y equilibrada.»
  • Si valoras el aprendizaje continuo. Tus objetivos podrían ser: leer cierto número de libros sobre un tema que te apasione, formarte en una nueva habilidad, apuntarte a un curso. Y una posible definición de tu propósito sería la siguiente: «Mi propósito es nutrir mi mente y espíritu a través del aprendizaje continuo, explorando nuevos conocimientos y habilidades que me apasionen. Amo descubrir y profundizar en temas que me interesan, y disfruto compartiendo este conocimiento con los demás. Soy bueno en adquirir y aplicar nuevas habilidades, y puedo convertir esta pasión en una profesión como educador, mentor o consultor, ayudando a otros a alcanzar su máximo potencial. Contribuyo a un mundo más informado y capacitado, donde el aprendizaje es valorado y promovido.»
  • Si valoras el aporte social. Tus objetivos podrían ser: involucrarte en un proyecto comunitario, mentorizar a alguien más joven en tu campo profesional, o usar tus talentos para servir a otros. Y una posible definición de tu propósito sería la siguiente: «Mi propósito es contribuir positivamente a la sociedad, utilizando mis habilidades y talentos para ayudar a los demás y generar un impacto significativo en mi comunidad. Amo involucrarme en proyectos comunitarios y mentorizar a personas más jóvenes en mi campo profesional, guiándoles y apoyándoles en su desarrollo. Soy bueno en conectar con las personas y ofrecerles mi apoyo, y puedo convertir esta pasión en una profesión como trabajador social, mentor o líder comunitario. Contribuyo a un mundo más justo y solidario, donde cada individuo tiene la oportunidad de crecer y prosperar.»

Nota: En este caso he generado los Propósitos de ejemplo con ChatGPT, simplemente proporcionándole los valores y un poco de contexto sobre lo que me gustaría alcanzar. Sin embargo, la definición que hagamos tiene que ser genuinamente nuestra, y sí que podemos utilizar la IA para inspirarnos.

🎯 Crea tu mapa de metas (Visual Thinking en acción)

Ahora que tienes claras tus metas, vamos a representarlas de forma visual. No necesitas ser un artista, ni saber dibujar. La idea fundamental es que al final tengas un “mapa” que, de un vistazo, te recuerde hacia dónde vas:

  • Toma una hoja en blanco grande o una pizarra. En el centro, dibuja un círculo o un cuadro que represente tu propósito o valor principal. Por ejemplo, si tu valor principal es “Crecimiento Personal”, escríbelo en el centro.
  • Desde ese centro, traza líneas (ramas) que vayan hacia las diferentes áreas de tu vida (salud, trabajo, relaciones, aprendizaje, contribución social).
  • En cada rama, añade imágenes o palabras clave que representen tus objetivos anuales. Por ejemplo, en la rama de “Salud”, dibuja un ícono que represente el deporte que deseas practicar regularmente, o en “Aprendizaje” dibuja un pequeño libro que simbolice la lectura que deseas realizar.
  • Añade colores y símbolos para diferenciar áreas, hacer el mapa más atractivo y fácil de entender. Cada elemento visual debe recordarte un objetivo concreto y su conexión con tu propósito central.
Ejemplo de Mapa Mental en construcción
Ejemplo de Mapa Mental en construcción

Si quieres más información sobre como crear un Mapa Mental te dejo el siguiente Post: ¿Qué es un Mapa Mental?

🗺️ Es un mapa vivo, no debe de ser un mapa estático

Este mapa no es un cuadro para enmarcar y dejar intacto, sino una herramienta dinámica. A medida que avances durante el año, debes de trabajar en el y probablemente modificarlo de forma gradual:

  • Añadir nuevas ramas si surgen nuevas metas alineadas con tus valores.
  • Marcar las metas alcanzadas con un símbolo (una estrella, un check).
  • Ajustar las metas que ya no tengan sentido.
  • Agregar notas o pequeños recordatorios junto a las imágenes.

El Visual Thinking te permite ver la perspectiva global: tu propósito central y tu plan para alcanzarlo. Así, cuando te sientas perdido, podrás volver al mapa y recordar por qué empezaste, qué es lo que realmente importa y cómo cada meta contribuye a tu propósito principal.

💡 En resumen

Definir tu propósito te permite disponer de una brújula que te guiará durante el año. Con el estoicismo como base, te enfocas en lo esencial, y con el Visual Thinking le das forma tangible, creando un mapa que te inspire a mantener el rumbo.

Este es el primer paso del Reto Estoico-Visual: a partir de ahora, cada meta que te plantees intenta que sea el reflejo de tus valores y crea un Mapa Mental como herramienta visual que te acompañe y te guíe en el camino.

En el próximo post, hablaré de la creación de hábitos consistentes y del poder de disponer de un cronograma visual para mantener la consistencia hacia las metas que te hayas definido.

Si te interesa … ¡Permanece atento!