
El Ecosistema Digital: el software no se construye, se cultiva.
Uno de los principales errores de comunicación entre Negocio y Tecnología es el lenguaje que usamos. Normalmente, tomamos prestadas las palabras de la arquitectura tradicional y hablamos de construir una aplicación, de estructuras de datos, y de proyectos llave en mano.
Este lenguaje genera claramente una expectativa letal en Negocio: creen que, una vez que el software está construido y pagado, ya está terminado. Y en cierta forma creen y esperan que funcione para siempre sin prácticamente tocarlo.
Pero el software no es un edificio de hormigón. El software está mucho más cercano a un ente vivo. Evoluciona, se degrada y necesita adaptación constante. Las normativas cambian, los sistemas que los soportan evolucionan, los propios procesos necesitan una actualización constante.
🏢 De Arquitectos a Jardineros 🌳
La próxima vez que tengamos que justificar el presupuesto anual de mantenimiento o la necesidad de un equipo de desarrollo dedicado a la revisión de un software en funcionamiento pensemos en cambiar la metáfora. En lugar de usar un edificio o una infraestructura rígida dibuja un árbol o un jardín.
Explica a tu audiencia que el ecosistema digital de la empresa es como un jardín botánico:
- Regar (Mantenimiento): Si no riegas las plantas (actualizaciones de seguridad, soporte, parches), se mueren rápidamente. Un jardín sin jardinero se convierte en una selva en cuestión de meses.
- Podar (Eliminar lo obsoleto): Los sistemas antiguos que ya no aportan valor son como ramas secas. Si no las cortas, le quitan luz, agua y nutrientes a las nuevas aplicaciones. Retirar sistemas legacy es podar para dejar crecer la innovación.
- Plantar (Innovación): Las semillas de la IA o de nuevas funcionalidades solo prosperarán si la tierra está sana, las raíces (integraciones) están fuertes y hay espacio para crecer.
👀 El impacto visual
Quizás cuando Negocio vea esta imagen, el gasto de mantenimiento dejará de ser una incógnita incomprensible y se convierta en el agua que se necesita para mantener viva nuestra empresa.
Liderar visualmente significa proporcionar los modelos mentales correctos. Deja de prometer estructuras inmutables y empieza a crear sistemas digitales vivos y saludables.
