
💡 Cómo liderar equipos cuando el terreno cambia cada mes.
Hace apenas unos años, el orgullo de cualquier Director de Tecnología era presentar un Plan Estratégico a 3 años vista, incluso hoy los encontramos. En cualquier caso, se trata de un documento de muchas páginas, en el que encontramos un mapa más o menos detallado con cada objetivo, y con un poco de suerte con sus respectivos planes de acción asociados.
Sin embargo, en la actualidad, con la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa y los cambios disruptivos que se producen y aceleran día tras día, intentar seguir un plan estratégico estático es cada vez más complicado, teniendo que intentar flexibilizar su aplicación y desarrollo.
🗺️ El problema de los mapas en la era digital
Los mapas son herramientas fantásticas para explorar territorios conocidos. Te dicen exactamente por dónde ir, dónde girar y cuánto tardarás. Pero, ¿qué ocurre si usas un mapa y, de repente, un terremoto cambia por completo la orografía del terreno? El mapa se vuelve inútil. Peor aún, te llevará directo al precipicio.
Ese terremoto es la tecnología actual. Hacer roadmaps detallados a largo plazo asume que el futuro será exactamente igual que el presente, y claramente no es el caso.
🧭 Dibuja una Brújula
En entornos de máxima incertidumbre, los líderes visuales no entregan mapas a sus equipos, les entregan una brújula.
Una brújula no te da instrucciones paso a paso. No te dice si te vas a encontrar un río o una montaña. Lo único que hace es señalar el Norte.
En nuestras organizaciones, ese Norte es el propósito, nuestros principios de arquitectura, nuestra obsesión por el cliente o nuestros estándares de seguridad. Cuando dibujamos una brújula frente a nuestro equipo, estamos diciendo: «No sé exactamente qué herramientas usaremos dentro de un año, pero sé que pase lo que pase, llevaremos una dirección clara».
Cuando el comité de dirección pide certezas absolutas y fechas inamovibles para proyectos y tecnologías que estamos iniciando a desarrollar, un mapa que se va deshaciendo entre nuestras manos no es la solución, tiene más sentido usar una brújula que nos permite guiarnos al objetivo entre la niebla.
Liderar hoy no es tener todas las respuestas del camino, es asegurar que, en medio de la niebla digital, todo el equipo sabe hacia dónde está el Norte.
Dedica tu tiempo a buscar el norte y deja de lado los mapas.
